lunes 27 de febrero de 2012

Como escribir una novela negra

Como escribir una novela negra.





Es imprescindible disponer, ante todo, de una botella de wisky cerca de una maquina de escribir a ser posible Rémington Estill.



Otro requisito es saber lo que decir, cuando se debe decir sin complicar demasiado la trama. Lo mas simple normalmente es lo mas efectivo. Pensar que todos piensan mal de ti genera un aire mágico a tu alrededor que te creara los problemas necesarios para poder narrar la historia.



Hay que buscar un personaje que contenga al antihéroe, al matón con sentimientos y, sobre todo, que sea un tipo duro.



Cuando conocí a Jonio hacia un día esplendido en el hipódromo. “Patoso” corría por la calle tres y aunque no era el favorito tuve la sensación de que ganaría aquella carrera. Hoy en día apostar 10 de los grandes a una apuesta simple es más arriesgado que hace un par de años. Aquello fue lo que llamo la atención de Jonio. Una manía persecutoria detectada en mi tierna infancia hacia que sintiese una ansiedad transitoria en los sitios donde se acumulan más de tres personas; eso y los espacios en los que me pueda sentir desprotegido. Pero este no era el caso. Gracias a mi enfermedad juvenil desarrolle un sentido especial que me llevaba a controlarlo todo. Veo antes que nadie, oigo antes que nadie y siento lo que se aproxima con el tiempo suficiente para evitar que ocurra; quizá por eso antes de que me viese Jonio lo vi yo a él.



La marca del revolver también es importante. Un tipo con una automática es un engendro o es policía. También se puede dar el caso de que uno de los personajes sea un alemán ex nazi y que lleve una Lugert en el lateral de la americana.



Saque mi Smikel Wilson del nueve corto y amartille el percutor después de quitar el seguro. Estos pequeños detalles te dan seguridad en lo que pueda acontecer. No me gusta hacer alarde del arma así que la llevo en la parte trasera del cinturón, solo cuando uso tirantes uso una cartuchera, pero eso sucede rara vez.



Encendí un cigarrillo y la primera calada me supo a mierda de caballo. El olor a cuadras adormece la pituitaria y consigue dominar el paladar, por eso el bar esta alejado de las caballerizas.



Es importante no tanto la marca, como el cigarrillo en si. Un tipo que puede morir de mil maneras, casi todas dolorosas, no se preocupa de un cáncer de pulmón y menos de una pequeña tos matutina con tintes sanguinolentos. En todo caso la sangre puede provenir de un beso apasionado con bocado incluido, por el último puñetazo en la última gresca, o por ver ciertas caras que a uno le revuelven las tripas; también puede ser del último chupito de vodka rojo que tomaste.



Seguí exhalando aquel aire con aroma a equino hasta conseguir dominar mi paladar; solo era cuestión de paciencia.



Continuara.

sábado 31 de diciembre de 2011

miércoles 28 de diciembre de 2011

PILLANDO MOSCAS

Pillando moscas es la forma habitual en que queda uno cuando, después de gastar un dineral a la lotería de navidad, ve que es aún más pobre que antes. También es la actitud en la que nos quedamos al ver como la política se ha convertido en un juego de azar determinado más por “dime cuantos sois y te diré quien eres” a “dime quien eres y te diré cuantos estamos”. En definitiva todo, al final, lo dejamos en manos del azar. ¿Pero como actúa el azar en los actos cotidianos? Seguramente de una manera aleatoria e irracional, o al menos eso pensamos. Pero no, el azar actúa de una forma premeditada, medible e ininteligible. Dotados, como estamos, de una conciencia lógica, provistos de capacidad para delimitar los hechos que nos afectan, lejos de esto nos dejamos arrastrar por “lo que sea será”.

Y así vamos. Jugando con la esperanza de ganar un premio que nos aliviara de la presión de una crisis inventada por intereses económicos, aguantando a políticos ávidos de poder y faltos de ideas, y supeditados al “será lo que deba ser”. Y claro está, lo que será es que seguiremos pillando moscas y cabreándonos cuando al “listo de turno” le dé por cambiarnos la categoría de la calle para cobrarnos más en el recibo del IBI, cuando al “tonto del pueblo” le dé por hacernos una ponencia de valores para subirnos el susodicho recibito con el objeto de seguir pagando nominas a “funcionarios” ineptos al servicio de sus necesidades, o a los cargos “innecesarios” e “inútiles” también llamados de confianza. Pero parece ser que el sistema es el que está implantado y que es inamovible. Y todo mientras millones de personas nos quedamos al desamparo de “pillando moscas”, que bien podría llegar a convertirse en deporte nacional (después de la envidia), consiguiendo al menos implantar unas normas para el juego de la pillada de mosca. Y si no, por ejemplo, que se lo digan a los comerciantes del camino de ronda, a los afectados por una tasa de desempleo brutal en una provincia en la que lo tenemos todo para triunfar, o a los hosteleros que hasta dos días antes de noche buena solo tenían un cinco por ciento de sus plazas hoteleras reservadas. Si, estas navidades, igual que las anteriores, e igual que las que vienen serán una fecha idónea para seguir “pillando moscas”.

Feliz navidad y buena caza.

viernes 23 de diciembre de 2011

SUJETOS

Hablemos hoy de los sujetos y obligados tributarios. Así, se entiende por sujeto activo del tributo, titular del poder tributario, el ente público que lo ha establecido; distinguiendo al sujeto activo de la obligación tributaria, que será el titular del derecho de crédito, el ente a favor del cual nace dicha obligación, con independencia si este ha establecido o no el tributo.

Es decir, supongamos que el tonto del pueblo quiere llevar a cabo una ponencia de valores. En este sentido se convertirá en sujeto activo del tributo sin llegar a ser de pleno derecho sujeto activo de la obligación tributaria. Realmente estamos a lo que la potestad que el art. 5 de la LGT disponga dada la dualidad de formulas activas del sujeto. Esto viene a significar que los recursos obtenidos y derivados de las obligaciones del sujeto pasivo tendrán una doble vinculación en cuanto a obtención de derechos emanantes del hecho imponible.

Ejemplo de ello sería el nacimiento del hecho impositivo reflejado con respecto al ITPYAJD, en caso de que el sujeto pasivo realizase una operación de dicha índole, con respecto al nacimiento de un derecho respecto del IBI. En este caso ambos impuestos irían por separado grabando en ambos al sujeto pasivo y por tanto aumentando su carga con respecto a la obligación tributaria. Es por esto, que el tonto del pueblo habrá conseguido aumentar, además de las obligaciones, el nivel recaudatorio a favor de la administración general, con sus respectivas derivaciones a instancias o entidades menores, y a su vez aumentar en un porcentaje medio las obligaciones del sujeto pasivo con respecto a la entidad local que ha actuado como sujeto activo del tributo.

Por tanto desde un planteamiento estricto, según el art. 36.1 de la LGT, sujeto pasivo, surge el nacimiento de una obligación tributaria que verá afectado su ámbito de aplicación a posteriori y ex lege del propio hecho causante, viendo trasladado en el tiempo la obligación que surgiere a la realización de hecho imponible, en este caso relacionado al ITPYAJD.

Próximamente hablaremos del carácter confiscatorio surgido irregularmente de la aplicación de las tasas (art. 2.2 Letra a y desarrollado en la Ley 8/1989, de 13 de abril, así como la Ley 39/1988, de 28 de diciembre), así como de su capacidad coactiva, en función de la realización del objeto material presupuesto del hecho. De la misma manera veremos cuando un precio público se convierte en tasa en función de la solicitud del actor del derecho público y la presunción de derecho privado que emane de la relación contractual.

Por último recordar que en el art. 3.2 LGT se recoge: <>, relacionado con el art. 2.1 LGT <<…necesarios para el sostenimiento de los gastos públicos.>>, determina la verdadera función del tributo, llevándonos a preguntar en que se basa, o mejor que regula, el gasto publico si este va en función del abastecimiento de obligaciones surgidas tan solo al amparo del capítulo I de la LHL. Deberíamos pues atender a la norma y analizar la repercusión de gasto publico al espectro real del mismo sin debatir la necesidad o no de la manipulación de los demás capítulos dentro de un presupuesto al amparo de la Ley 47/2003, de 26 de noviembre, GENERAL PRESUPUESTARIA, con el beneficio subjetivo de los actores incluidos en dicho capítulo I.



martes 16 de agosto de 2011

UN MAL PRESAGIO

La señal de un mal presagio caía de bruces al suelo consiguiendo hacer un desconchon en la loza del  hidráulico. El crucifijo se había precipitado al piso como una señal de su más absoluto deseo de suicidio voluntario. La alcayata ni se había inmutado y seguía allí incrustada donde un día se clavo por primera vez. Por supuesto aquello no me infringió ningún tipo de temor, es mas me hizo sonreír. Que demonios pintaba un crucifijo en la habitación de un apostata. Eran las cinco de la mañana y tras el numerito atlético de Jesucristo y su salto mortal llamaron al teléfono. Aquello si consiguió ponerme de los nervios. Lo cogí. Total el golpe del crucificado ya me había despertado. Al otro lado del aparato reconocí la vocecilla aguda y desagradable del padre Pablo. Disculpe que le moleste a estas horas- dijo- pero le llamo por un tema de la mayor prioridad. ¿Prioridad?, yo le iba a dar prioridad cuando me lo echase a la cara. ¿A quien se le ocurre sacarme de la cama por un caso de la mayor prioridad? Padre, le conteste, creo que se ha equivocado de numero, quizá usted quiera hablar con el Papa, o con algún cardenal. ¿Pero?, balbuceo, ¿No es usted Broner? Pues claro que soy Broner hombre, lo que no entiendo es que necesita de mí. Sr. Bronner, continuo, esto no es ninguna broma, necesito de su ayuda. Le mando un coche ahora mismo, continuo, en unos diez minutos le recogerá. Quede pensando en las posibilidades que se abrían ante esta nueva situación matutina. Escupí el sabor amargo de la última copa que  tome mientras miraba el letrero anunciador de una marca de jabón, intente relajar los nervios que a esa hora de la mañana y con falta de sueño surgen y me vestí. Pensé que se me había pasado por alto preguntarle al curita si debía ir vestido de religioso, seguro que no hubiese entendido la broma. El primer cigarrillo de la madrugada sienta como un puñetazo en el pecho, expectoras y te sientes estúpido por seguir sujeto a ese tipo de hábitos, sin embargo la siguiente calada es aun mas profunda hasta que la tos se disipa. Hay demasiadas formas de morir y yo no tenía miedo a ninguna. Baje al hall de entrada y comprobé que un coche me esperaba. Un mercedes Grosser 770, una antigualla con ruedas pero con un sonido estupendo. Del coche negro salio el chofer vestido con librea y guantes. Tire el medio cigarro que no había fumado y me instale dentro del vehiculo. La conversación fue corta: hola buenos días, a lo que respondió hola. Tardamos unos veinte minutos lo que me hizo sospechar que el padre Pablo ya había dado orden de recogerme antes de hablar conmigo. Esa es una de las cosas que me cabrean, que me tomen por tonto, esa y que me despierten los crucificados a media noche.

viernes 6 de agosto de 2010

UN PATIO


Me he sentado un rato frente a una ventana desvencijada de tiempo. Se ven algunas estrellas y las ramas de un jazmín envejecido por el paso de los años. A través de los barrotes inertes entra un airecillo viciado por las flores del amalgamado vegetal. Sube un aroma anclado en la desidia de un patio antiguamente olvidado. Una vasija, que yo coloque ahí, marca el centro de una reja que enfoca la libertad de un trozo de cielo oscuro. Hace un calor del demonio sentado en este sillón de skay y rejilla. Las sombras de la noche me acompañan en el piqueteo de las teclas. Quizá esto lo soñé. Tal vez era el sueño que siempre me persiguió. Veo a mi vieja perra paseando por el pasillo, con su movimiento convulso, con su andar de perro viejo. Veo una piscina estrellada rodeada de flores de jazmín caídas. ¿Será que ya no veo nada?. No se nada, no veo nada. Ahora duermo. Ronco sobre la espuma que soñé y que me ahogo el alma.

Mañana me iré. Ya no estaré mas aquí, mañana comenzare añorar la flores del jazmín, la reja que no conduce a nada, la piscina de estrella que quedo en un instante sobre un fondo gris, sobre el recuerdo de una vieja perra caminando los pasillos de un patio olvidado que un día yo rescate.

miércoles 4 de agosto de 2010

ABC


Me han tocado tanto las pelotas, que esta debe ser la última vez.

Noto el calor del ducados quemándome las falanges entre las cuales lo tengo prendido. El tipo que hay frente a mi mira con cara de espanto el desorden de mi pequeño apartamento. Se detiene en la fotografía de un calendario de una marca de aceites para automóviles, donde una chica aparece completamente desnuda y abierta de piernas enseñando su sexo abultado y rasurado. Luego traga saliva. Parece que me oye pero realmente no esta allí en ese instante. – Padre Andrés -, le ingiero, ¿esta usted en lo que esta o aun no ha salido de entre las piernas de la de la foto?. El pobre hombrecillo parece volver en si y clava sus pequeños ojos en mí. Las gafas le dan un aspecto infantil y a la vez intelectual. Tiene hipermetropía, según las arrugas que se le han formado en los confines de los ojos, donde los parpados se unen para formar un surco de edad. Como de vuelta de una pesadilla imposible me repite que me necesita. Su voz es clara y gutural, agradable al oído. Pienso que me gustaría escuchar suplicarme por enésima vez que me necesita, pero mi maldad no llega a tal extremo. - ¿Por qué debería de ayudarles?- y el hombre queda como exhausto ante la idea de repetirme una vez mas toda la historia que minutos antes me ha relatado.

Tengo 43 años, llevo sin ejercer desde hace cinco. El alcohol, el tabaco y un irresistible gusto por las hembras de mi especie, me condenaron a una expulsión clerical, a la excomunión, y a un pequeño antro que no soy capaz de limpiar aunque me lo proponga. Había logrado cierta fama entre el clero, un triste cura de parroquia se había convertido en uno de los exorcistas a nivel medio de la iglesia Católica. Jamás hice un exorcismo, jamás lleve a cabo ningún acto litúrgico que salvase una sola alma. Mi afición a la mente, al carácter enfermizo del ser humano empeñado en buscar explicaciones hizo que me volviese un especialista en resolver los problemas extraordinarios de otros. Yo lo he intentado varias veces en mi persona, pero sin éxito. Quizá la primera vez que me enfrente a, lo que ellos llaman, el maligno, debería haber tirado la toalla, haber vuelto a dar la comunión a las viejas que ofrecían su lengua reseca y desgastada por un trozo de hostia, quizá tendría que haberme quedado con el pan y el vino, haber sermoneado a los hipócritas que expiaban sus culpas asistiendo religiosamente los domingos a misa, quizá. Lo que pasa es que siempre me pierde, me perderá, acudir en auxilio de aquellos que sin explicación se ahogan en la oscuridad de su averno.

A la chica le habían metido tantos mejunjes en el cuerpo que casi la revientan con venenos naturales. Su aspecto era lamentable, su piel se había descolorido y unas escamas ocres habían cubierto los brazos y parte de las piernas. Sin duda aquello era producto de algún tipo de alergia, bien a la mandrágora que habían introducido en su vagina junto a una cantidad brutal de perejil, bien a las decenas de remedios naturales que le habían echo ingerir. Cuando la vi por primera vez me impresiono. Su aspecto no parecía de este mundo, eso añadido a la falta de higiene y a la inflamación de la garganta que le procuraba un tono de voz ronco e ininteligible, conformaban un cuadro patético y medievalista. Sin duda jamás estuvo poseída; bueno si, lo estuvo por el cerdo de su padre. Me puse manos a la obra. Lo primero fue mandar que la lavasen. Era importante recuperar un aspecto más mundano. Les obligue a que cortasen su larga melena, a que le pusiesen ropa limpia, y luego pedí una habitación en la que solo debía de haber dos sillas. Gracias al cielo, nunca mejor empleada la frase, la gente humilde cree aun que los curas somos una especie de enviados divinos. La sotana impone. Así que todo lo pedido fue concedido, y allí me vi, con un ser de unos 15 años, afeitada, con un pijama de muñequitos y sentada frente a mí. Al principio fue el verbo. Aquella criatura no paraba de gritar, de escupir, de soltar improperios. Pero había dado con mala suela, yo me conocía todas las palabras malsonantes del mundo, encima era cura; ella andaba en desventaja.

viernes 16 de julio de 2010

LA CUERDA ROJA


Tengo una cuerda roja. Una línea para atarte a mi cuerpo, para atar tus tobillos, tus muñecas sobre la argolla del cabecero. Tengo una cuerda roja para cumplir mis deseos, una sutil franja para amordazar tu cuerpo. Anudare tus manos, tu cintura. Parare el afán del aire que respiras sobre mi aliento. Tengo una cuerda con la que serás mía y mío será tu cuerpo. Un liquido tejido que rodeara tus piernas, y subirá tembloroso al centro del universo. Poseo la cuerda con la que hacer realidad los sueños; tu vientre extendido, el paso largo del roce de mis dedos, mi aliento en tu cuello, mi deseo en tu espalda mientras palpo tus senos. Tengo la soga con la que atrapar tus suspiros, el hilo con el que ensartar el deseo del calor de los recuerdos; y ahora que lo sabes es mi deseo saber si quieres que la ate a tu cuerpo.