miércoles, 15 de febrero de 2017

CARTA

Te escribiría, juro que escribiría.
El papelito anaranjado y rugoso por el paso del tiempo me lo impide. Me impide decirte el sabor de aquel beso alarde de un robo estéril y vacío que no conducía a ningún lugar. Me impide expresarte de  manera alguna que desearía escribirte y no consigo saber él que, en un papel así.
Porque recordar?, si no hay nada que recordar; por qué escribir si no hay nada que escribir que ocupe el espacio necesario para rellenar este papel casi sepia que al escoger he escogido sin saber demasiado bien porque. ¿Y que más da?, que importa el papel ni lo que quiera decirte, ni escribir sobre estas letras que ya emborrono. De cualquier manera, de cualquier forma, ya no me interesa contarte nada, ni expresarme bajo la lámpara que me alumbra y distrae del verdadero color de mis letras, de tu carta, de nuestro olvido. Y volvemos, siempre volvemos, como los recuerdos a la piel, como el daño a la memoria.
Te escribiría, juro que te escribiría.
Quizá solo para decirte que te amo, o que te ame, o que todo era mentira. Te escribiría para decirte lo que te olvido, lo que añoro tu inexistencia, lo que escribo sobre un papelito anaranjado que me interrumpe las maneras. Pero ahora, tras de tan poco tiempo soportando este mero soporte de cosas que diría, solo sé que te escribiría.
Si pudiese, claro.


1 comentario:

mariam dijo...

Y ya que pudiste me alegro mucho y espero que esa carta encuentre su destino. Salud