domingo, 11 de abril de 2010

BESOS


Solo es un sabor aterciopelado, un calor espontáneo que se centra en los minúsculos puntos que tienen tus labios. Los músculos se acentúan dirigiéndose como un ejercito a su objetivo, los ojos se entornan, y antes de entrar en batalla siempre hay algún muerto que cae en el camino. Las manos también actúan; son las que muestran el deseo de tocar la piel, de sentir a través de las yemas de los dedos el chisporroteo eléctrico de una tormenta de verano. El cuello se dobla, la cabeza balancea encontrando, sin saber muy bien por que, la posición exacta. Un fino ribete de piel y carne roza otra piel mientras un ligero jadeo invade el aliento del otro; es el deseo convertido en aire. Los labios se juntan, y acaba o empieza la guerra que ha de durar lo que necesitemos de los labios del otro. Y con todo ello, te pregunto:

¿Me das un beso?

2 comentarios:

ACARO dijo...

SMUACK

ACAROABEJORRONCHO dijo...

TÚ TIENES TODOS LOS BESOS.