martes, 5 de enero de 2010

SOMBRAS


Las sombras del día se traducen a horas. Las hay inertes, muertas, locas, trágicas, tranquilas, desesperadas. Cada hora su sentido, cada sombra su hora. Pero cuando las horas se convierten solo en sombras, las sombras se vuelven oscuras y atemporales. El tiempo marca el tic-tac que le convine según el momento. El tiempo nos marca a su antojo. Nos ata, nos aprisiona entre las arrugas de la piel, entre las sombras, entre las horas que paso pensando en la oscuridad del tiempo. Siempre marcha adelante, siempre va caminando, siempre inexorable, siempre dejando atrás momentos, siempre deparando más sombras y más horas. Hay lugares donde parece que todo fuese mas lento, otros en los que pareciese más rápido. Pero siempre llevan el mismo ritmo, la misma capacidad al compás del tic-tac. Y mientras tanto sigo mirando el reloj que ato a mi muñeca, comprobando que las sombras están ahí, tan duraderas como las horas en las que no estoy por que estoy mas muerto que vivo, horas que lleno de sueño, de oscuro momento. Las horas son cerrar los ojos, caer en el sopor de las sombras en la línea que marca estar muerto o dormido, o vivo sin vida, o ser una hora que se ha transformado en una sombra en el tiempo.

1 comentario:

ZOCO SALOBREÑA dijo...

bonita foto compi, me quedo hasta con la cuerda.