miércoles, 14 de octubre de 2009

SILENCIO


El silencio también tiene sonidos; tan solo cuestión de poner atención. Es como cuando miras aquella fotografía y adivinas una tristeza vagabunda circundando el papel; o como cuando el sonido de cualquier cosa te transporta a un tiempo que paso y que en ocasiones piensas que fue mejor así, pasado. Es como cuando saboreas el gusto de algo que hacia tiempo no probabas, como cuando abres los ojos una mañana y, sin saber muy bien porque, te sientes triste, o feliz. El silencio del bosque soy yo. El silencio merodea todos los ruidos, todos los cuerpos que pasan como sombras del olvido; pasea de madrugada sobre el insoportable sueño de humo. El silencio invisible soy yo. Como una sombra el silencio recorre los pasillos despoblados de las estancias que evoco, anda sigiloso como un pequeño asesino taimado y peligroso. El silencio retumba en mis tímpanos como los pasos que andas cuando caminas por el sendero de la destrucción, por la vereda del desencanto. El silencio soy yo. Y como una sombra en silencio allí estaré, callado, mudo en la oscuridad con mis ojos aniquiladores, acechante a la duda, violento e impasible a los errores. El silencio soy yo; yo soy el silencio.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

n.

Marian dijo...

Zitam, esa descripción del silencio como lo que se oye al caminar por "el sendero de la destrucción", me parece la intuición de algo muy verdadero. También me gusta la imagen del silencio merodeador...en fin, que te has tomado tu tiempo de silencio y es que estabas gestando nada menos que para el Nefastarium!

Flamenco dijo...

Zitam, si el silencio era yo!!!!

Marian dijo...

...y que sepas Zitam que me estás dando mucho miedo

Paula dijo...

SSSSSSSSSSSS!!

Marian dijo...

No seré yo quien rompa ese mandato de silencio diciendo algo

Marian dijo...

...y Zitam, Flamenco, no os peleéis. Si los dos queréis ser el silencio, no hay problema. Uno puede ser silencio a secas y el otro silencio a humedad.

Anónimo dijo...

Silencio,que manda...n