lunes, 28 de septiembre de 2009

AIRE


Un afán inaudito invade el hueco intercostal donde amparo el aire que respiro. A veces mas, a veces menos, pero lo hago de forma continua, sin pausa. Respiro insuflando las ganas de que pase el tiempo. ¿Y para qué?. Mis horas, las horas, todas las horas se vuelven cristales que se clavan lentamente en la cornea de mi ventana. Miro incesante el parpadeo de la luz que aparece sin tener una respuesta que me aclare nada, merodeo los metros en los que me desenvuelvo esperando la tersura de un roce cristalino. Después muero como el día en la oscuridad de las noches eternas que parecen no acabar nunca. Me refugio en el sueño diluido en los tonos grisáceos de las pesadillas comunes, me albergo en el subterfugio de la aurora cenit. Respiro, aun respiro, pero no se cuanto podré seguir así; exhalo la vida a sorbos de este trago que dura poco y que no sabe a nada. Y mientras tanto, aquí sigo, atado a unas letras unidas de forma desigual, de manera caótica, de estilo agónico.
Respiro, aun respiro.

8 comentarios:

Paula dijo...

Y cuando no puedas, hay una cosa muy eficaz : Ventolín !!!!

Zitam dijo...

como se nota que has vuelto

Paula dijo...

Zitam no hay signos de admiración!!! No habra resentimiento en ese "has vuelto"!

Marian dijo...

Ah, Zitam, me has arrancado un suspiro! Tengo la sensación de estar ante un texto así como honrrado. Me ha gustado, Zitam...y no diré mucho para que no te lo creas. Por lo demás, ventolín... Qué buenísima idea, Paula!!

Marian dijo...

Y por cierto que esa ventana es una ruina,una gozada para los que tenemos cierta tendencia a respirar por rendijas

Marian dijo...

...o por branquias, que hay que tener branquias, Zitam.

Paula dijo...

Si y agallas!!

Paula dijo...

Zitam has visto la canción de Marian??
Por cierto me encanta la foto de la playa donde sale el nombre de Carmen Mei, pintado en la arena!!