miércoles, 26 de agosto de 2009

UN DEDO EN LA ESPALDA


Un dedo en la espalda. Un dedo en la espalda es un recuerdo lejano, una postura difícil para auto realizarla. Un dedo en la espalda es una amenaza inane, un gesto repetido, un roce táctil. Es las agujas del reloj dando vuelta al contrario, la mano en el bolsillo como buscando algo. Un dedo en la espalda es el último primer regalo, es un quejido disipado, una lagrima que resbala. Un dedo en la espalda son dos hormigas recorriendo los cables del trolebús, mis labios en la pipa, el cadáver blando del sentimiento. Un dedo en la espalda es todo lo que nos queda después de que pase el tiempo. Es una parte del cuerpo tocando otra parte, es lo minúsculo frente a lo infinito. Un dedo en la espalda no es más que un dedo en la espalda.

8 comentarios:

Flamenco dijo...

Pero eso solo ocurre en ocasiones.....

Flamenco dijo...

mira que dejarnos solos en Ramadam...

ZITAM dijo...

Y lo peor es que no cambio el post antes de marcharse. Eso sule pasar, en ocasiones.

Pero aun quedamos algunos que no ayunamos ni ramadameamos, y a los que aun nos quedan dedos.

¡Es un consuelo!

Paula dijo...

Mientras el dedo no sea en el ojo!!

Anónimo dijo...

Si no ramadameais seguramente ramadareharéis otra cosa...y lo del ayuno...bueno, aquí estamos ayunando...como podéis imaginar!!

Flamenco dijo...

vaya un anónimo con arte!!!!
Paula!! El dedo en el ojo...y que no lleve porcelana....

Flamenco dijo...

Zitam, ramada....qué?

Anónimo dijo...

para que no dejes de escribir nunca.n