lunes, 8 de junio de 2009

Je t'aime... moi non plus




La pena de no tenerle era su alegría diaria. Siempre pensó en que, cuando pudiera besarlo, cuando por fin le mirase directamente a los ojos y le pudiese hablar sin tapujos, comenzaría a sufrir la añoranza de todos los días. No hay peor dolor que el que nunca se tuvo, ni hay amor más grande que el que nunca se sintió. Y así un día y otro, una semana y otra, un mes, un año, hasta cinco que le veía llegar a diario, lloviese, tronase, se hundiese el cielo bajo aquella ciudad adoquinada y antigua. Buenos días cada día durante tanto tiempo te da la facilidad de conocer su nombre, saber algo más de su vida; te da tiempo a descubrir la profundidad de sus ojos sin tan siquiera mirarle a la cara. Nicoletta se moría por aquel hombre que a diario compraba una barra de pan y que apenas la atendía mientras ella extendía la bolsa de papel donde envolvía la baguette, un hombre que parecía absorto del mundo en el que ella estaba.
Bronner soñaba todos los días con Nicoletta sin que ella lo sospechara. En su cabeza guardaba el recuerdo del sabor a un beso que se apaga cuando la madrugada envuelve el sueño. Diariamente, desde hace tanto, Bronner compraba una baguette en la Boulangerie de soleil. Nicoletta si que era un sol, pensaba. Aquel pan solía tener un destino distinto al que se pudiera imaginar. Normalmente terminaba en el estomago de los patos del parque Tarinté, o en la boca de algún perro hambriento y desahuciado, o en manos de un mendigo. John no comía pan, tan solo pellizcaba la puntita para conocer el gusto de la harina amasada por las manos de aquella mujer.
Se puede estar solo en una ciudad llena personas, se puede ser feliz con la sola idea de que amanece y se aproxima la hora de comprar pan.
Llovía. No paraba de llover. Miles de millones de gotas recorrían los adoquines de la calle, miles de partículas humedecían su chaqueta. Andaba rápido por la acera. Empujo la puerta como de costumbre. Como de costumbre Nicoletta le esperaba. La miro de soslayo. Mal día hace hoy, dijo Bronner. Es cierto, le respondió ella. Por alguna extraña causa él la miro, observo su pelo, sus ojos claros, su piel. Por primera vez adivino el rastro de la mirada de ella, por primera vez le dijo te quiero en voz baja. Nicoletta Blä sintió como se clavaban aquellas palabras en su pecho. Cuando extendió la bolsa de papel él extendió la mano y ambos se rozaron un instante. Luego ella acerco sus labios a los de él. John seguía empapado, ya no importaba la lluvia, ni el pan, ni comenzar a añorar aquella boca, ni sentir dolor cuando no estuviese ante esa mujer, ya no importaba nada.
Lo que llego, lo que vino después, es un tejado sobre otros muchos tejados de un Paris lluvioso, de una calle limpia con olor a tormenta amainada, un amanecer distinto sin la necesidad de comprar pan a medio día, un abrazo, y la noche cayendo de nuevo sobre los tejados.

25 comentarios:

Paula dijo...

Très joli Zitam y que bonita la descripción- ilusión cuando se aproxima la hora de comprar el pan!!! Muy romántico este "amores canallas"...me ha gustado!!

Flamenco dijo...

Nunca una baguette,dió para tanto bocadillo!!! Y yo aquí a pan seco....y con exámenes!!!

Marian dijo...

Bueno...a mí me gusta especialmente el último párrafo. En lo demás se nos descubre un novedoso estilo de amores que no se declaran, largo tiempo silenciados para decirse luego "en voz baja"; esa idea también me gusta. Lo que no me gusta es el recurso al "te quiero"; no sé, no me parece de fiar.Claro que yo ya tengo años.

Paula dijo...

Amores platónicos, los peores del mundo, cuando te toca ser una muñeca estática con solo oídos en una tarde de junio frente al mar, desde las 5 p.m hasta las 9 p.m, por culpa de una adultisssssssima de los......!!!!!!

Marian dijo...

Fatal me lo pones, Paula.

Paula dijo...

Zitam, Mariam me ha dado ideillas y .....necesito a Murat......prestámelo, que venga con la gillonocla!!!!Despues llama a los Cottos para deshacernos de un cuerpecillo.....de insoportable levedad del ser!

Flamenco dijo...

Ne t´inquiètes pas, c´est la vie....

Paula dijo...

Bueno el que pide explicaciones también las tendrá que dar!!! Que hacia usted el día de hoy 14 de Junio a las 15:22 pm en el Anecdotario???????

Paula dijo...

Se puede saber que haces a las 17,35 p.m en el blog??

Marian dijo...

Qué control!

Paula dijo...

Ha empezado él!

Marian dijo...

Ya, si ya sé yo quien tiene el controlador...y tiene la vista fina!

Marian dijo...

Y Flamenco dónde anda? Habrá ido a comprar el pan a medio día?...Ya que Bronner no tiene necesidad!

Marian dijo...

Y a todo esto, qué hace ahora Bronner a medio día?

Paula dijo...

Tiene una sorpresa!!!

Marian dijo...

Bronner o Flamenco?

Flamenco dijo...

Yo no tengo sorpresa!!!! ni si quiera ayer tenía la baguette....será Bronner el de la sorpresa...

ZITAM dijo...

A medio día con alegría, como decía Leticia Sabater. Con su baguette en la mano Bronner pasea sobre el oscuro asfalto de una ciudad antigua y grisácea. Luego, antes de comer, agarra del pelo a Nicoletta y…., bueno, eso antes de comer. Más tarde, en la sobremesa, Nicoletta le pide pan a Bronner, y Bronner cumple sus deseos, y todo eso en la sobremesa. Tras la siesta, preparan tostadas y untan mantequilla y mermelada (estilo ultimo tango en Paris). Al caer la tarde, mientras preparan la cena, con un poco de pan que queda, toman algo ligero y a dormir para reponer fuerzas. Lo cierto es que cada vez veo mas lozana a Nicoletta (puede ser por el baguette), y mas desfavorecido a Bronner (puede ser por que ya no se pasea hasta la panadería).

Paula dijo...

Al final, el colesterol por las nubes la Nicoletta y el Bronner con un anemiazo !!
La Flamen ayer tenia una sorpresa, llegaba su afrancesada......

Flamenco dijo...

Bronner, pásate al pan de molde!!!!que las baguettes dan anemia!!!

Marian dijo...

Y de dónde saca la baguette? Bueno, dejémoslo y vamos a otro asunto; lo del estilo último tango incluye rata?

Flamenco dijo...

Zitam, dile a bronner que mande a la nicoletta a tomar viento y que se abra un blog, que es mas fácil que ir tirando de los pelos...o acordarse si había rata o no en el tango...

ZITAM dijo...

Realmente no se si habia rata, mantequilla o aceite de oliva, lo que si se es que me bastaria que estubiese Maria schneider, la prota del ultimo tango, al menos tal y como era en la peli. Entonces mandaria a Bronner a comer naranjas de la mamola peladas con las garras de algun/a delirante a la orilla de la playa del Ganges.

Marian dijo...

Había manteca, nada de mantequilla, y rata de untar.

Flamenco dijo...

Esto está realmente plutónico....
Zitam, no encuentro el comentario atrevido!!!!